Desde que somos muy pequeños todos nos hemos visto atraídos alguna vez por esos puntos brillantes del cielo. La mayor parte de ellos son estrellas de nuestra galaxia, la Vía Láctea, pero si observamos un poco más allá con un pequeño telescopio veríamos que existe una inmensidad de objetos brillantes denominados galaxias como en la que residimos. Picado por la curiosidad desde pequeño, me adentré en la aventura de desentrañar estos objetos celestes y para ello comencé por estudiar una licenciatura en Física en mi Salamanca natal y que, sin yo saberlo, me llevaría por los sitios más variopintos que podría yo imaginarme.

Mis primeros pasos en la astronomía comenzaron, como muchos otros, en las islas Canarias, que es donde me mudé para estudiar el máster que me abrió las puertas para comenzar mi doctorado en el Centro de Estudios de Física del Cosmos de Aragón (CEFCA, Teruel). Durante el desarrollo de mi tesis doctoral empecé a formar parte de la colaboración de J-PAS (Javalambre Physics of the Accelerating Universe Astrophysical Survey), que es un cartografiado del cielo que se realiza con un sistema fotométrico único compuesto de 56 filtros de banda estrecha en el óptico con el que esperamos observar más de 8000 grados cuadrados del cielo.

Entre los muchos temas a estudiar dentro de J-PAS, uno de ellos se ocupa del estudio de las galaxias, es decir, de esos objetos brillantes que tanto nos atraían. La luz procedente de las galaxias es debida en su mayoría a sus estrellas y el análisis de esta luz es lo que nos permite determinar los diversos tipos y familias de estrellas que las componen, lo que solemos llamar poblaciones estelares. Durante una gran parte de mi carrera científica me he dedicado a desentrañar y estudiar las poblaciones estelares de galaxias con datos fotométricos como los de J-PAS. Esto nos sirve en primera instancia para determinar cómo varían los tipos de estrellas en función de los parámetros o características de cada galaxia (por ejemplo, en función de su tamaño, masa, morfología, etc.); y por otro lado, para sentar las bases de cómo se ha producido la formación y evolución de las galaxias con el paso del tiempo y cómo han llegado a ser tal y como las observamos hoy en día.

Gracias al proyecto Severo Ochoa (SO) pude retornar a España tras una estancia postdoctoral en Taiwán para continuar con mis investigaciones en el estudio de las poblaciones estelares de galaxias desde un centro de investigación de vanguardia como lo es el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

Con la financiación del SO y J-PAS seremos capaces de desenmascarar el contenido estelar de una muestra inmensa de galaxias desde épocas muy tempranas en el universo. Entre otras muchas cosas, nos permitirá determinar cómo las galaxias se van ensamblando o construyendo y cómo evoluciona la formación estelar dentro de estas mismas. Gracias a esta valiosa información, esperamos aportar pistas de cuáles son los mecanismos responsables para el cese de formación estelar, porque sí, ¡existe un mecanismo que impide que las galaxias puedan seguir formando estrellas! Así mismo, y gracias a las características de J-PAS, otro de nuestros objetivos consiste en determinar cómo las interacciones entre galaxias afectan a su evolución, de forma directa por medio de fusiones (el llamado “canibalismo galáctico”) o de forma más indirecta por las interacciones gravitatorias entre los “vecinos galácticos” más próximos en cúmulos de galaxias, es decir, en zonas del espacio donde existe un gran número de galaxias agrupadas.

Trataremos de abordar todos estos temas por medio del estudio de sus poblaciones estelares, los cuáles a su vez servirán de punto de apoyo para otros grupos en la colaboración de J-PAS como los grupos de cosmología, cúmulos de galaxias, validación y calibración de datos, evolución de galaxias, etc. que por tanto se verán también beneficiados de forma indirecta por el proyecto SO.

 

Galaxia del triángulo (M33), junto con su espectro y fotometría integrada para el sistema fotométrico de J-PAS. Créditos: CEFCA y Spectral library of galaxies, clusters, and stars (Santos, 2002)